miércoles, 10 de junio de 2009

Voto Blanco




Hoy en día nuestra sociedad atraviesa una problemática de inconformidad nacional por la decepción política hacia los partidos y sus candidatos a los cargos de elección popular, es por ello que se ha emitido una campaña hacia el voto banco.
Hace unos días la ex senadora de la república Dulce María Sauri hizo mención a favor del voto blanco, esta fue fuertemente criticada por la dirigencia priista así como algunos miembros del partido.
Pero ¿Qué es el voto blanco?
El voto en blanco es una de las opciones ante la toma colectiva de una decisión. Consiste en realizar el acto mismo del voto, pero sin manifestar cuál es el candidato u opción elegida. Para poder votar en blanco, el ciudadano debe ir a las urnas y realizar los actos formales que establece la legislación de cada país. El modo de concretar el voto en blanco varía: en Colombia, por ejemplo, se debe marcar la casilla indicada como "voto en blanco"; en otros países, se considera voto en blanco cuando el sobre de votación está vacío o contiene un trozo de papel en blanco, en México el voto blanco podría llamarse aquel en el que la boleta se encuentra toda tachada o en blanco.
El voto en blanco se presta a diferentes interpretaciones: hay quien opina que quien practica el voto en blanco emite su opinión en contra de todos los candidatos en contienda, y hay quien advierte que esa opinión está en cambio expresada por el voto nulo y que el voto en blanco expresa en realidad indiferencia ante las opciones en una elección.
La práctica del voto en blanco se considera como abstención activa definiéndose esta como la suma de votantes que emiten votos en blanco y nulos, diferente a lo que ocurre en la abstención, aunque en los países donde el voto es obligatorio, ambos actos son muy difíciles de distinguir.
Uno de los puntos clave por los cuales se ha emitido esta campaña a favor de ir a votar y anular los votos en la casilla es por la decepción tan grande que atravesamos gran parte de los ciudadanos de este país, pero la causa de dicha decepción está sustentada por la falta de resultados de los diversos partidos políticos al igual que de sus legisladores, alcaldes, gobernadores y representantes de partido. En un artículo publicado por la periodista Lidia Cacho menciona que el voto forzado a lo “menos peor” es el peor de los votos y dice -Que las buenas escritoras escriban, que los deportistas ganen medallas, que los cantantes canten, que las televisoras engañen desde su propio espacio, pero que no monten el teatro de la democracia.
Estoy de acuerdo en el punto de opinión de la periodista porque es la manera de reclamar mediante la participación activa del voto y pasiva a la hora de votar, por lo cual manifestamos el acto de la libertad, y de decir no soy tu cómplice no me representas, no soy parte de este circo político de la “insipiente democracia”.
“Más vale un voto anulado que un dizque diputado”

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